Publicado en el diario Territorio Digital de Misiones el 27-oct-2006
Somos responsables de los gobiernos de turno porque los políticos son la parte de la sociedad que llega al sillón de Rivadavia. No nacen de un repollo ni caen en paracaídas. Los elegimos nosotros. Su raíz es la misma que la nuestra.
Todos los políticos, no importa su ideología y partido, siguen la misma línea del amiguismo y el clientelismo debido a que son las únicas armas confiables y efectivas (para ellos) para gobernar en este país.
Tanto la persona culta como la analfabeta, tanto aquel que tiene hambre en la pobreza como aquel que especula en la riqueza, todos votamos según la necesidad de supervivencia que tengamos. Para seguir acumulando dinero o por hambre, votamos a quien necesitamos.
Sabemos que las promesas de campaña no se cumplen, sabemos que el candidato de turno esta sucio, sabemos que el entorno no es de lo mejorcito,….. y los seguimos votando.
Nos preocupamos y protestamos porque nos meten la mano en el bolsillo. Nos rasgamos las vestiduras por la desnutrición que “descubrimos” en el norte, a partir del 2001. Antes, ¿no nos manosearon hasta el cansancio? ¿el hambre y la pobreza existe desde el año 2001 y por culpa de De
La historia ya los inscribió en sus páginas, pero creo que los presidentes que han pasado desde el año 1983 hasta el actual quedaron “etiquetados”, por así decirlo, de la siguiente manera:
Alfonsín, fue el presidente de la democracia.
Menem, fue el presidente de la reactivación económica y la privatización del país.
De
Puerta, Caamaño, Rodríguez Saá, fueron los presidentes de los 15 minutos de gloria.
Duhalde, fue el presidente de la transición y el orden.
Kirchner, es, por el momento, el presidente de la buena administración y del resentimiento setentista.
Espero que no se convierta en el presidente de la violencia y el aprete.
Lamentablemente tenemos los gobiernos que nos merecemos porque nosotros los elegimos.
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